Jardín Olivar
El Mediterráneo como escenario: un jardín pensado para el cóctel, el banquete o una cena de verano bajo las estrellas.
Jardín Olivar · El Mediterráneo como escenario
El Jardín Olivar es uno de los espacios más reconocibles de Masía del Olivar. Un jardín amplio y cuidado, donde los caminos de piedra recorren diferentes zonas entre palmeras, olivos, vegetación mediterránea y grandes áreas de césped.
La arquitectura de la masía aparece integrada en el paisaje, creando un conjunto en el que naturaleza y finca conviven de forma natural. La fuente, los árboles y los distintos rincones del jardín aportan profundidad y permiten descubrir el espacio a medida que avanza la celebración.
Un entorno pensado para disfrutar al aire libre y que, gracias a su distribución, puede transformarse durante el día: desde el cóctel y sus diferentes ambientes hasta un banquete o una cena de verano.
Un espacio con identidad propia, preparado para convertirse en el escenario de vuestra celebración.


Un espacio preparado para grandes celebraciones
El Jardín Olivar está preparado para acoger celebraciones de diferentes formatos y dimensiones, con una capacidad de hasta 1.200 invitados en formato cóctel y hasta 400 comensales en banquete.
También dispone de una estructura destinada al sitting plan y espacios específicos para la instalación de grupos de música, DJ y otros proveedores, facilitando la organización y el montaje de cada evento.
Todo lo necesario para que el montaje, el servicio y la celebración funcionen en un mismo espacio.
Un espacio, diferentes formas de celebrar
El Jardín Olivar puede adaptarse a distintos momentos y formatos de una celebración. Puede acoger un cóctel de bienvenida, un banquete al aire libre, un tardeo después de la comida o una cena de verano cuando cae el sol.
También permite combinar diferentes propuestas dentro de una misma celebración y hacer que el espacio vaya cambiando a medida que avanza el evento.
Además, cada estación transforma el jardín. La luz, la vegetación y la temperatura hacen que el espacio adquiera una personalidad diferente durante el año, ofreciendo distintas posibilidades para plantear cada celebración.
Cóctel, banquete, tardeo o cena. Cada época del año tiene su momento para disfrutarlo.


El Cóctel

El cóctel · El comienzo de la celebración
Después de la ceremonia, los invitados llegan al Jardín Olivar y comienza una nueva parte de la celebración.
El cóctel empieza con una bienvenida de bebidas para recibir a todos, brindar y acompañar ese primer momento de reencuentros. Poco a poco, la gastronomía empieza a llegar a los invitados con diferentes referencias paseadas, pensadas para disfrutarlas mientras la celebración continúa.
Bebidas, pequeños bocados, conversaciones y los primeros momentos de relajación se mezclan en un ambiente más distendido, donde ya no hay nervios y empieza a disfrutarse de verdad del día.
Un cóctel que empieza con un brindis y poco a poco va dando paso a la celebración.
Gastronomía, encuentros y momentos
A medida que avanza el cóctel, el jardín se llena de movimiento.
La gastronomía continúa llegando a los invitados con diferentes referencias paseadas, mientras las conversaciones se alargan, aparecen los primeros bailes y surgen momentos pensados para sorprender.
Es un momento para moverse, encontrarse con personas que hacía tiempo que no veíais, probar nuevas propuestas y disfrutar de vuestra gente sin la formalidad de la mesa.
Cada boda puede tener su propio ritmo y combinar gastronomía, música, sorpresas y diferentes momentos para que el cóctel se convierta en una parte importante de la celebración.
Un momento de la boda para disfrutar, compartir y dejarse llevar.

Estaciones gastronómicas y corners de bebidas
A la gastronomía paseada se suman las estaciones y buffets, junto a diferentes corners de bebidas que permiten ampliar la experiencia y ofrecer a los invitados nuevas propuestas durante el cóctel.
Diferentes puntos gastronómicos y de bebidas pueden repartirse por el jardín, cada uno con una propuesta propia: estaciones temáticas, buffets, productos seleccionados, elaboraciones en directo o corners de bebidas especialmente pensados para la ocasión.
Cada punto se convierte en una pequeña experiencia dentro del cóctel, invitando a los invitados a recorrer el espacio, descubrir nuevas propuestas y disfrutar de la celebración a su propio ritmo.
Gastronomía, bebidas y diferentes rincones para descubrir durante el cóctel.



Personaliza
Un cóctel diseñado a vuestra medida
El cóctel también puede contar vuestra historia. Desde el momento en el que los invitados entran al Jardín Olivar, cada elemento puede pensarse para crear el ambiente que queréis transmitir.
Podéis decidir cómo será esa entrada al cóctel, dónde encontrarán el sitting plan y cómo se distribuirán las diferentes zonas. La decoración de los buffets y estaciones, las mesitas, los rincones de descanso, la iluminación o los detalles florales pueden formar parte de un mismo concepto.
También podéis incorporar un grupo de música, DJ u otros proveedores para acompañar el ambiente y hacer que el cóctel tenga su propio ritmo.
No se trata simplemente de decorar el jardín, sino de diseñar cómo queréis que vuestros invitados vivan este momento.
Desde la entrada hasta el último detalle, el cóctel puede llevar vuestra esencia.


La Pérgola
El punto de encuentro del cóctel
La Pérgola ocupa un lugar protagonista durante el cóctel. Su barra de obra permite crear un punto de servicio integrado en el jardín y convertirlo en uno de los lugares donde los invitados se encuentran, se acercan a pedir una bebida y continúan disfrutando de la celebración.
Pero la Pérgola también puede formar parte de la puesta en escena. Su decoración, iluminación y ambientación pueden adaptarse al concepto de vuestra boda, convirtiéndola en un elemento más del montaje.
Desde una barra de bienvenida hasta un punto de bebidas que acompañe el cóctel durante toda la celebración, sus posibilidades pueden cambiar según lo que queráis crear.
Un espacio de servicio que también puede convertirse en parte de la experiencia.


La Fuente

El corazón del jardín
En el centro del Jardín Olivar, la fuente es uno de esos elementos que resulta imposible pasar por alto. Su ubicación la convierte en un punto de referencia natural dentro del espacio y en uno de los rincones con más posibilidades durante la celebración.
Puede convertirse en el escenario de fotografías, en un punto de encuentro entre invitados o en el lugar elegido para crear un momento especial durante el cóctel. También puede adquirir una personalidad completamente diferente según cómo decidáis vestirla: flores, velas, iluminación u otros elementos decorativos pueden integrarse alrededor de ella.
Su posición central hace que esté presente durante buena parte de la celebración, acompañando el movimiento de los invitados y formando parte del ambiente del jardín.
Un lugar que está en el centro de todo y que puede convertirse en el escenario de algunos de vuestros mejores recuerdos.

El banquete
Banquete en el Jardín · ¿Y si vuestro banquete fuera aquí?
¿Y si convertimos el Jardín Olivar en el escenario de vuestro banquete?
Imaginad una gran mesa rodeada de vegetación, el jardín iluminado, la decoración siguiendo vuestro estilo y todos vuestros invitados reunidos para compartir uno de los momentos más importantes del día.
La luz del jardín, las mesas preparadas, las flores y la decoración crean una imagen que cambia por completo el espacio y hace que el banquete se convierta también en parte del escenario de vuestra boda.
Y cuando llegáis al jardín, empieza el momento de disfrutarlo: vuestra entrada, los aplausos, los brindis, los discursos, las sorpresas, las risas y, por supuesto, nuestra gastronomía acompañando la celebración.
Un jardín precioso, una mesa preparada para vosotros y todas las personas que queréis alrededor. ¿Os imagináis vuestro banquete aquí?


Cena de verano · Cuando cae el sol
Y llega uno de los momentos más especiales del día: cuando el Jardín Olivar empieza a cambiar con la llegada de la tarde.
El sol baja poco a poco, la luz se vuelve más cálida y el jardín adquiere nuevos matices. La celebración continúa mientras el día se convierte en atardecer y la mesa empieza a prepararse para una noche diferente.
Después, llega la noche. Las velas iluminan las mesas, pequeñas luces aparecen entre los árboles y la iluminación transforma cada rincón del jardín. La decoración, las flores y la luz crean un ambiente cálido y envolvente, mientras la cena continúa rodeada de vuestra gente.
Es otra forma de vivir el mismo espacio: más íntima, más pausada y con esa magia que solo tienen las noches de verano.
El día termina, pero la celebración acaba de encontrar otra forma de continuar.

Ahora que lo habéis visto, imaginad vuestra boda aquí
Habéis recorrido el Jardín Olivar, momento a momento. Ahora es vuestro turno: contadnos vuestra fecha y venid a conocerlo en persona para empezar a imaginar vuestro cóctel, vuestro banquete o esa cena de verano bajo las estrellas.
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